SeaMeet

Convertir WAV a MP3

WAV · MP3 · M4A · FLAC · OGG · OGA · WebM · AAC · OPUS · MP4 · MOV · MKV

La conversión ocurre en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Para transcribir, el audio se sube a SeaMeet.

Elige un WAV y tu navegador lo convierte en un MP3 mucho más ligero, ahí mismo en tu equipo.

Cómo funciona

  1. Elige la grabación WAV.
  2. Escoge la calidad y pulsa Convertir y descargar.
  3. Guarda el MP3 o transcribe la grabación.

De un WAV gigante a un MP3 que sí puedes mandar

El WAV guarda el sonido sin comprimir. Las grabadoras de campo, editores como Audacity o GarageBand y algunas grabadoras de periodista suelen guardar o exportar en WAV, y por eso una hora puede pesar varios cientos de megas. Es demasiado para un correo, tarda en compartirse por WhatsApp y casi nadie necesita guardarlo así.

A la calidad recomendada, el MP3 se acerca mucho al WAV para escuchar a diario y pesa una fracción. Como la conversión se hace en tu navegador, el WAV grande no tiene que subirse antes: no tienes que esperar ninguna subida.

Con el archivo ya liviano es fácil mandarlo a un cliente, subirlo al feed de un pódcast o guardarlo en la nube. Si la grabación es una entrevista, un dictado o un ensayo de la banda con comentarios, Transcribir este archivo la pasa a SeaMeet para obtener el texto con hablantes y un resumen.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que subir mi WAV?

No. Tu navegador lee y convierte el WAV en tu propio dispositivo, sin subir nada. Si después eliges transcribirlo, el audio se sube a SeaMeet solo para ese paso.

¿Funciona con un WAV enorme?

Sí. Como no hay subida, lo único que limita es el espacio libre para el MP3, que ocupa mucho menos que el WAV. En la transcripción el máximo es de 512 MB y 5 horas por archivo.

¿Cuánto más pequeño queda el MP3?

Con la opción recomendada, alrededor de una séptima parte de un WAV con calidad de CD, y cerca de una décima parte con la opción más pequeña. Antes de empezar verás el tamaño aproximado.

¿Conviene conservar el WAV para editar?

Si vas a editar o masterizar la grabación, guarda el WAV como copia de trabajo y usa el MP3 para compartir y escuchar. El MP3 es una copia comprimida, no un reemplazo del original para edición.